La respuesta corta: Pide un plan de trabajo detallado con entregas claras, no solo un precio. Saber lo que vas a recibir y cuándo es más útil que un simple número.
Mucha gente que empieza con su negocio o su proyecto se plantea tener una web. Es normal. Y también es normal que, al buscar quién te la haga, te encuentres con mil ofertas distintas. El problema no es el precio, sino qué te llevas por ese precio. No todas las webs son iguales, ni todos los profesionales trabajan de la misma manera.
El presupuesto es solo un número
Cuando pides un presupuesto para una web, la mayoría te dará una cifra y una lista de "características" genéricas: "diseño responsive", "SEO básico", "formulario de contacto". Suena bien, pero ¿qué significa eso en la práctica? ¿Qué vas a ver tú en tu ordenador o en tu móvil? ¿Cuándo? ¿Quién va a escribir los textos? ¿Qué pasa si quieres cambiar algo?
Un presupuesto sin un plan de trabajo es como comprar un coche sin saber si lleva motor. Te dicen el precio, pero no cómo funciona, qué extras incluye o cuándo te lo entregan. Necesitas más que una línea en un Excel.
Lo que tienes que pedir antes de firmar nada
Aquí tienes lo que deberías tener sobre la mesa antes de dar el "sí, quiero" a quien te haga la web:
- Alcance y funciones claras: Que te digan qué páginas va a tener la web (Inicio, Servicios, Contacto, etc.), qué botones, qué formularios. Si es una tienda online, cuántos productos se cargarán inicialmente, qué pasarelas de pago. No vale con "tienda online", hace falta el detalle. Si no lo sabes, pregúntales qué es lo estándar para tu tipo de negocio.
- Diseño: Pide que te expliquen cómo van a trabajar el diseño. ¿Te van a enseñar bocetos? ¿Maquetas? ¿Diseños en PDF? ¿Te van a dar opciones de colores y tipografías? ¿O simplemente te van a poner una plantilla y cambiar el logo? Si te enseñan un diseño y luego no puedes cambiar nada, no sirve de mucho.
- Contenidos (textos y fotos): Este es un punto crítico. ¿Quién pone los textos? ¿Los escribes tú? ¿Los escriben ellos? Si los escriben ellos, ¿cuántos textos y de qué extensión? ¿Y las fotos? ¿Las aportas tú o las buscan ellos (fotos de stock)? Esto influye mucho en el precio y en el tiempo. Si no lo tienes claro, la web se para.
- Plazos de entrega: Un calendario, aunque sea estimado, con hitos claros. Por ejemplo: "Semana 1: bocetos de diseño. Semana 3: primera versión web. Semana 5: revisión final y lanzamiento." Esto te permite saber cuándo esperar cada cosa y si van a tiempo.
- Tecnología: Pregunta qué tecnología van a usar. ¿HTML puro? ¿WordPress? ¿Shopify? ¿Un constructor tipo Elementor? No tienes por qué ser un experto, pero saberlo te ayuda a entender si la web será fácil de mantener o de ampliar en el futuro. Por ejemplo, una web hecha a mano en HTML es muy rápida y segura, pero si luego quieres añadir un blog, es más trabajo. Una hecha con WordPress es más flexible, pero necesita más mantenimiento.
- Mantenimiento y soporte: ¿Qué pasa después de que lancen la web? ¿Incluye mantenimiento? ¿Actualizaciones? ¿Soporte técnico si algo falla? ¿Por cuánto tiempo? ¿Y cuánto cuesta si no está incluido?
- Propiedad y acceso: Deja claro que la web es tuya. Que te den acceso a todo: al panel de administración, al alojamiento, al dominio. Hay gente que "secuestra" la web y luego te cobra por cualquier cambio o por darte los accesos.
HTML a mano vs. plantillas
Esto es importante porque afecta directamente a lo que te dan.
| Característica | Web hecha a mano (HTML) | Web con plantillas (WordPress, etc.) |
|---|---|---|
| Rendimiento | Muy rápida y ligera. | Depende de la plantilla y los plugins, suele ser más lenta. |
| Diseño | Totalmente a medida, único. | Limitado por la plantilla base. |
| Seguridad | Más segura, menos puntos de entrada para ataques. | Más expuesta a vulnerabilidades si no se actualiza. |
| Mantenimiento | Menos mantenimiento rutinario. | Necesita actualizaciones constantes de CMS y plugins. |
| Escalabilidad | Requiere programador para añadir funciones complejas. | Más fácil de añadir funciones con plugins. |
| Coste inicial | Puede ser más alto al principio (desde 800 euros para una sencilla, desde 2.500 para una tienda). | Puede parecer más bajo al principio, pero los plugins y el mantenimiento suman. |
En Duchesne, hacemos webs a mano, en HTML, porque creemos que dan el mejor rendimiento y un diseño único. No usamos plantillas ni constructores. Eso significa que cada web se piensa desde cero para tu negocio. También montamos agentes de IA, automatizaciones y CRM para que no solo tengas una web, sino un negocio que funcione mejor.
¿Y si luego quiero más cosas?
También tienes que saber cómo funciona si quieres añadir algo después. ¿Tienen tarifas por horas? ¿Hacen presupuestos específicos para cada cambio? Saber esto te ahorra muchos quebraderos de cabeza y discusiones sobre precios.
Al final, lo que buscas es transparencia y un socio que entienda tu proyecto. Una web es una herramienta para tu negocio, no un adorno. Por eso, el proceso de creación debe ser claro, con entregas definidas y sin sorpresas.
Si tienes dudas sobre qué pedir o cómo enfocar tu proyecto web, podemos hablarlo. Ofrecemos un diagnóstico gratuito para entender lo que necesitas y ver cómo podemos ayudarte a montar algo que funcione.