Lo mínimo de SEO para una web nueva es tener una estrategia de contenidos desde el principio, optimizar los textos para tus clientes y asegurarte de que Google pueda leer tu web sin problemas. No se trata de trucos, sino de un trabajo continuo.
La base: tu cliente y sus búsquedas
Antes de pensar en SEO, piensa en quién es tu cliente y qué busca. Si vendes servicios de fontanería en Madrid, tu cliente no busca "soluciones hídricas avanzadas", sino "fontanero urgente Madrid" o "reparar grifo gotea". Es la frase que te hace ganar dinero.
La mayoría de la gente que monta una web nueva se centra en lo que quiere contar. Eso está bien, pero no es suficiente. Tienes que contar lo que tu cliente quiere escuchar, y decirlo de la forma en que lo busca.
Esto se traduce en:
- Identificar palabras clave: Las frases que tu cliente escribe en Google. Usa herramientas gratuitas como el planificador de palabras clave de Google Ads (aunque no vayas a anunciarte) para tener ideas de volumen de búsqueda.
- Crear contenido útil: Escribe sobre lo que le interesa a tu cliente. Responde a sus preguntas, resuelve sus problemas. No vendas directamente en cada párrafo, aporta valor.
- Optimizar tus textos: Usa esas palabras clave de forma natural en los títulos, subtítulos y a lo largo del texto de tus páginas. No fuerces, que parezca una conversación.
Si tienes una web de servicios, piensa en cada servicio como una página independiente. Si tienes una tienda online, cada categoría y cada producto necesita su propia optimización.
Qué necesita tu web para que Google la entienda
Google es un robot. Necesita que le pongas las cosas fáciles. Hay elementos técnicos que son fundamentales y que tu desarrollador web debe tener en cuenta desde el primer día.
- Velocidad de carga: Una web lenta es un problema para la experiencia del usuario y para Google. La gente se va si tarda en cargar. Asegúrate de que tu web carga rápido, tanto en ordenador como en móvil.
- Diseño responsive: Tu web tiene que verse bien y funcionar perfectamente en cualquier dispositivo: móvil, tablet, ordenador. Esto no es negociable en 2024.
- Estructura clara y fácil de navegar: Menús intuitivos, enlaces internos que conecten páginas relevantes. Google sigue esos enlaces para entender la relación entre tus contenidos.
- Metatítulos y metadescripciones: Son el título y la descripción que aparecen en los resultados de búsqueda de Google. Deben ser atractivos, contener tu palabra clave principal y animar al clic. Tienen un límite de caracteres (unas 60 para el título y 155 para la descripción), úsalos bien.
- URL amigables: Direcciones web cortas, claras y que incluyan tu palabra clave. Por ejemplo,
tudominio.es/fontanero-madrides mejor quetudominio.es/servicio?id=123. - Certificado SSL (HTTPS): Es el candadito de seguridad en el navegador. Todas las webs deben tenerlo. Es un factor de clasificación para Google y da confianza a tus usuarios.
- Mapa del sitio (sitemap.xml): Un archivo que lista todas las páginas de tu web y ayuda a Google a encontrarlas e indexarlas. Lo genera tu CMS o tu desarrollador.
- Robots.txt: Otro archivo que le dice a Google qué páginas no debe rastrear (por ejemplo, páginas internas de administración).
Una web hecha a medida, como las que hacemos en Duchesne, ya está pensada para que Google la entienda. No usamos plantillas que cargan código innecesario; construimos con lo justo para que vaya rápida y limpia. Una web sencilla, desde 800 euros, ya incluye estas bases. Si montas una tienda online, desde 2.500 euros, la optimización es aún más crítica para cada producto.
Google My Business: tu escaparate local
Si tu negocio tiene una ubicación física o presta servicios en una zona concreta (eres fontanero, electricista, peluquero, asesor fiscal, etc.), Google My Business es fundamental.
Es un perfil gratuito que aparece en Google Maps y en los resultados de búsqueda cuando alguien busca negocios como el tuyo cerca de su ubicación. Te permite mostrar:
- Tu dirección.
- Tu horario.
- Tu número de teléfono.
- Tu web.
- Fotos de tu negocio.
- Reseñas de clientes.
Optimiza tu perfil de Google My Business con tus palabras clave, fotos de calidad y anima a tus clientes a dejar reseñas. Responde a todas las reseñas, tanto las buenas como las malas. Es una de las formas más directas de que te encuentren clientes locales.
Qué no es el SEO (y por qué no debes obsesionarte al principio)
El SEO no es una fórmula mágica para aparecer el primero en Google de la noche a la mañana. Es un trabajo a largo plazo que requiere paciencia.
Al principio, no te obsesiones con cada detalle del algoritmo de Google. Concéntrate en lo básico:
- Contenido de calidad: Que responda a las necesidades de tu cliente.
- Una web bien hecha: Rápida, segura y fácil de usar.
- Presencia local: Si tu negocio es local.
Evita los "trucos" para engañar a Google, como rellenar de palabras clave sin sentido o comprar enlaces. Google es más listo que eso y te acabará penalizando. Lo importante es que tu web sea útil para las personas, no solo para los robots.
El SEO es un maratón, no un sprint. Empieza con lo básico, hazlo bien, y verás resultados.
Si estás montando tu negocio y te planteas la web, podemos ver tu caso sin compromiso. Un buen punto de partida te ahorra muchos dolores de cabeza después.